Hablemos de racismo (Let’s talk about racism)

ignore-me-elephantAyer por la noche mientras mi pequeño se preparaba para dormir después de un dia difícil, se acercó muy tiernamente, me abrazo y me pidió disculpas por haberme respondido no de la mejor manera durante la tarde y se disculpó diciendo que estaba muy cansado. Lo escuche, lo abracé y con todo amor y mirándolo a los ojos le explique que cuando uno se disculpa es mejor hacerlo sin presentar la excusa.

Ya dormido me puse a pensar lo importante de ser responsable de nuestros actos y no pude evitar pensar en lo que está ocurriendo a nuestro alrededor con todas las ofensas y racismo abierto y descarado que se escucha de los aspirantes a ser candidatos presidenciales y además de todos aquellos que en este país se sienten superiores a inmigrantes y personas que ellos consideran distintas. Yo me pregunto, ¿cómo hacer para que estas personas se hagan responsables de sus acciones y del impacto del odio que están sembrando en contra de lo diverso?

Es triste a lo que hemos llegando y al mismo tiempo puede que no sea tan malo pues tal vez es necesario llegar a lo más bajo para que ya de una vez por todas sea hable abiertamente de lo que siempre ha estado presente de una manera silenciosa: El racismo. Si, ya la esclavitud no es legal pero fuera de ahí, el odio, el miedo a lo diferente y distinto, y la necesidad de marcar la superioridad siempre han estado presentes. Es incómodo, triste, pero es una realidad y la única manera de que haya un cambio es que se vea y se palpe de una manera real y abierta.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer al respecto? ¿Cuál es mi parte en todo esto? ¿Responder con odio, sentirme ofendida, atacar, estar a la defensiva? Creo que no. Como inmigrante por supuesto que he sentido todas estas emociones pero si realmente quiero formar parte de un cambio o mejor aún de una transformación social donde la tolerancia, inclusión y aceptación sean parte del  mundo donde nos desenvolvemos mi respuesta tiene que ser proactiva, pensada, con estrategia y con la intención de crear una mejor sociedad.

Por mi parte continuaré cuestionándome y haciéndome responsable de mis acciones. Crearé espacios donde se pueda conversar al respecto, en fin es un granito de arena, y si cada quien pone un poquito quien quita y esta vez realmente sea el inicio de una transformación en la conciencia social para vivir mejor.

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Last night while my son was getting ready for bed after a rough day, he very kindly came and hugged me. He apologized for not having responded in the best way that afternoon and he excused himself, telling me that it happened because he was very tired. I listened to him, hugged him, and with all my love, looked into his eyes and explained to him that when you apologize it is best done without an excuse.

Once he was asleep I started thinking about how important it is to be accountable for our actions. I could not help thinking about what is happening around us in politics;  all the offensive remarks and the open racism that we are hearing from  aspiring presidential candidates  as well as from all those in this country who feel superior to immigrants and people they consider different. I wonder, what needs to be done for these people to be accountable for their actions and for the impact the hate they are spreading against diversity is causing.

It’s sad what we have come to, and at the same time it may not be as bad as we think.  Maybe it is necessary to get to this low point, so we can start speaking openly about what has always been there in a silent way: Racism. Yes, slavery is not legal but the hate, fear of the different and diverse, and the need to show superiority has always been there. It is uncomfortable, it hurts,  it’s sad, but it is a reality and the only way to change it is to see it and examine it in a real and open way.

Now, what can we do about it? What is my part in this? Responding with hate? Feel offended? Attack back? Be defensive? I don’t think so. As an immigrant, of course I have felt all these emotions, but if I really want to be part of a real change—or, even better, a social transformation where tolerance, inclusion, and acceptance are part of the world where we live—my response has to be proactive, thoughtful and strategic, with the intention of creating a better society.

For my part, I will continue questioning and being accountable for my actions. I will work to create spaces where we can talk, discuss, and learn about racism. It is not much but if everyone does a little, maybe this time really is the beginning of a transformation in the social conscience.