Hermandad (Sisterhood)

Niños gritando y peleando por el mismo juguete, canciones de Sabina a todo volumen, papas con chile viendo una pelicula, historias de la familia, en fin, memorias inolvidables que se quedaran marcados para siempre en mi corazón. Esta fue la visita recente de mi hermana y su peque en pocas palabras.

Nuestra amistad no empezó asi. Hemos ido construyéndola desde hace muchos años pues entre nosotros hay 15 años de diferencia, y ha sido hasta los últimos años ya como madres las dos que nos hemos acercado mucho más y desarrollado una amistad, una amistad que nos une aún más que nuestro lazo de familia.

sisters-feetMi hermana y yo somos distintas, tenemos una manera de ver la vida diferente y al mismo tiempo nos complementamos mucho pues lo que una ve, la otra no. Hemos aprendido que es necesario tolerarnos y respetarnos mutuamente para tener una buena relación. Y asi en los momentos donde nuestras emociones nos ciegan, la confianza entre nosotros prevalece.

Vivir en distintos países no es fácil, sin embargo nuestra unidad y amistad prevalece en la distancia, se hace grande y más sólida cada día y cada vez que la vida nos regala tiempo juntas, puertas se abren y aprendo cosas nuevas. Esta visita me hace contemplar la tolerancia y la conexión, las cualidades que crearon una experiencia mágica de nuestro tiempo juntas. Cualidades que son también los pilares que necesitamos para crear un mundo sin violencia.

“Qué grande es el mundo, mami” le decía a mi hermana mi sobrinito de 4 años mientras cruzábamos el lago Washington y sus palabras por alguna razón se quedaron en mí.  Si, el mundo es grande y las posibilidades en él, inmensas.

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Children screaming and fighting over the same toy, singing Sabina’s songs out loud,  sharing chips and salsa while watching a movie, family stories, and unforgettable moments that will be in my heart forever. This was my sister and her little boy’s recent visit.

My friendship with my sister has not always been like this. We have been building it for many years now as there is a 15 year age difference between us. It wasn’t until recently, when we both became mothers, that we have become much closer and developed a friendship, a friendship that unites us even more than being sisters.

My sister and I are very different; we have different ways of seeing the world. What one of us sees, the other does not. We have learned that for our relationship to be a good one, we must tolerate and respect our differences. In moments where our emotions blind us, trust between us prevails.

Living in different countries is not easy, yet our unity and friendship prevails in the distance, it becomes bigger and more solid every day, and every time that life gives us time together, doors open and I learn new things. This visit made me think about tolerance and connection. They are what make our time together so magical. And they are the pillars we all need to create a world without violence.

“How big the world is, mami!” my four-year-old nephew told my sister while we were crossing Lake Washington. His words for some reason stayed in me. Yes, the world is big and the possibilities in it, immense.