Activism Roundup

How to take action this week

Take action against Hate & white supremacy

Saturday, August 19th,   Tacoma is Charlottesville “An anti-hate rally in solidarity with Charlottesville.”

Sunday, August 20th, Everett Rally Against Hate “The Snohomish County NAACP invites you to be ALLIED in this Rally Against Hate. This rally will be a safe place to unite under the common causes of justice, equality and standing up against hate.”

Sunday, August 20th  Seattle Emergency Rally: Say No to The Nazis! “The flagrant display of violence, misogyny, anti-Semitism, and racism in Charlottesville needs a coherent, outraged response. We will not be silenced by bigots, nor cowed by their violence.”

Learn Ten Ways to Fight Hate with this newly updated Community Response Guide from the Southern Poverty Law Center.

Take action for immigrant justice

Saturday, August 19th, Solidarity Day at the Northwest Detention Center  “We will be holding this space to show our solidarity with those in detention, our support for the families visiting their loved ones, and our resistance to the oppressive immigration/prison system.”

Monday, August 21st, Bellingham, Dignity Vigils “Stand in solidarity to support undocumented and immigrant families to live in safety and dignity in our community.” 11:30 AM and 5 PM.

Wednesday, August 23rd, Tacoma Speaks Up Planning Session  “We are convening a planning session to discuss strategies in moving forward with a Legal Defense Fund for Tacoma immigrant families. This is a community effort and we need your help!”

Tell Congress to Defend DACA “For immigrant youth, DACA means safety, it means being able to earn a paycheck to buy medicine for your mom, it means peace of mind, it means opportunity. In a sea of bad news, DACA is a shining light of good news and we have an opportunity to save it.”

 

 

Hablemos de racismo (Let’s talk about racism)

ignore-me-elephantAyer por la noche mientras mi pequeño se preparaba para dormir después de un dia difícil, se acercó muy tiernamente, me abrazo y me pidió disculpas por haberme respondido no de la mejor manera durante la tarde y se disculpó diciendo que estaba muy cansado. Lo escuche, lo abracé y con todo amor y mirándolo a los ojos le explique que cuando uno se disculpa es mejor hacerlo sin presentar la excusa.

Ya dormido me puse a pensar lo importante de ser responsable de nuestros actos y no pude evitar pensar en lo que está ocurriendo a nuestro alrededor con todas las ofensas y racismo abierto y descarado que se escucha de los aspirantes a ser candidatos presidenciales y además de todos aquellos que en este país se sienten superiores a inmigrantes y personas que ellos consideran distintas. Yo me pregunto, ¿cómo hacer para que estas personas se hagan responsables de sus acciones y del impacto del odio que están sembrando en contra de lo diverso?

Es triste a lo que hemos llegando y al mismo tiempo puede que no sea tan malo pues tal vez es necesario llegar a lo más bajo para que ya de una vez por todas sea hable abiertamente de lo que siempre ha estado presente de una manera silenciosa: El racismo. Si, ya la esclavitud no es legal pero fuera de ahí, el odio, el miedo a lo diferente y distinto, y la necesidad de marcar la superioridad siempre han estado presentes. Es incómodo, triste, pero es una realidad y la única manera de que haya un cambio es que se vea y se palpe de una manera real y abierta.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer al respecto? ¿Cuál es mi parte en todo esto? ¿Responder con odio, sentirme ofendida, atacar, estar a la defensiva? Creo que no. Como inmigrante por supuesto que he sentido todas estas emociones pero si realmente quiero formar parte de un cambio o mejor aún de una transformación social donde la tolerancia, inclusión y aceptación sean parte del  mundo donde nos desenvolvemos mi respuesta tiene que ser proactiva, pensada, con estrategia y con la intención de crear una mejor sociedad.

Por mi parte continuaré cuestionándome y haciéndome responsable de mis acciones. Crearé espacios donde se pueda conversar al respecto, en fin es un granito de arena, y si cada quien pone un poquito quien quita y esta vez realmente sea el inicio de una transformación en la conciencia social para vivir mejor.

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Last night while my son was getting ready for bed after a rough day, he very kindly came and hugged me. He apologized for not having responded in the best way that afternoon and he excused himself, telling me that it happened because he was very tired. I listened to him, hugged him, and with all my love, looked into his eyes and explained to him that when you apologize it is best done without an excuse.

Once he was asleep I started thinking about how important it is to be accountable for our actions. I could not help thinking about what is happening around us in politics;  all the offensive remarks and the open racism that we are hearing from  aspiring presidential candidates  as well as from all those in this country who feel superior to immigrants and people they consider different. I wonder, what needs to be done for these people to be accountable for their actions and for the impact the hate they are spreading against diversity is causing.

It’s sad what we have come to, and at the same time it may not be as bad as we think.  Maybe it is necessary to get to this low point, so we can start speaking openly about what has always been there in a silent way: Racism. Yes, slavery is not legal but the hate, fear of the different and diverse, and the need to show superiority has always been there. It is uncomfortable, it hurts,  it’s sad, but it is a reality and the only way to change it is to see it and examine it in a real and open way.

Now, what can we do about it? What is my part in this? Responding with hate? Feel offended? Attack back? Be defensive? I don’t think so. As an immigrant, of course I have felt all these emotions, but if I really want to be part of a real change—or, even better, a social transformation where tolerance, inclusion, and acceptance are part of the world where we live—my response has to be proactive, thoughtful and strategic, with the intention of creating a better society.

For my part, I will continue questioning and being accountable for my actions. I will work to create spaces where we can talk, discuss, and learn about racism. It is not much but if everyone does a little, maybe this time really is the beginning of a transformation in the social conscience.

Nosotros el pueblo (We the people)

Los Estados Unidos han sido mi hogar por los últimos 14 años. Es el país de mi hijo, el lugar que me dió la oportunidad de reinventarme, de iniciar una nueva etapa en mi vida, de ser madre, de desarrollarme profesionalmente. Este país me recibió con los brazos abiertos y cada día me da nuevas oportunidades y libertades para continuar mi crecimiento en todo aspecto. De las cosas que Constitution_We_the_Peoplemás me gustan y respeto de este país es el cómo se formó. Esa esencia donde el respeto a la libertad de creencias, y el respeto a las leyes son principios fundamentales, entre muchos otros el “We the people” (Nosotros el pueblo).

Desafortunadamente la experiencia de millones de inmigrantes en este país, no se compara con mi experiencia como inmigrante. Muchos confrontan abuso y explotación; las familias están siendo separadas, y viven con miedo a ser deportados. Estas familias como la mía, estamos aquí con sueños de ofrecer un mejor futuro para nuestros hijos. Las familias indocumentadas apenas pueden satisfacer las necesidades básicas de sus hijos y el estrés con el que viven ejerce presión en sus relaciones haciendo a veces difícil tener relaciones amorosas y saludables. Nuestro sistema de inmigración es un sistema que no funciona correctamente, simple y llanamente necesita ser reparado o reinventado.

El Presidente Obama, el mes pasado, emitió una orden ejecutiva donde una gran mayoría de inmigrantes que no han tenido la opción de legalizar su estadía en este país puedan hacerlo y así dejar de vivir con el miedo a ser deportados. Con esto, pienso que el Presidente está retomando los principios fundamentales con los que se fundó este país.

La orden ejecutiva es un pequeño paso, un pequeño comienzo de algo que puede convertirse en un verdadero cambio. Es la oportunidad de unirnos y hacer de los Estados Unidos un país aún más rico de lo que ya es. Todos podemos tener creencias y culturas diferentes sin perder nuestra individualidad. Dejemos a un lado el racismo, los prejuicios, y la necesidad de que las cosas tengan que verse de una sola manera.  Cada uno de nosotros tiene un papel importante que ejercer para que este cambio se dé en su plenitud. No nos olvidemos que aquellos que se encargan de aprobar las leyes y hacer este cambio trabajan para nosotros. Vamos a continuar a lo que el Presidente Obama nos hizo favor de iniciar.

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The United States has been my home for the past 14 years. It is the country of my son, the place that gave me the opportunity to reinvent myself, to start a new phase in my life, to grow professionally. This country welcomed me with open arms and every day gives me new opportunities and the freedom to continue my growth in every aspect. The thing that I like most and respect about this country is how it was formed, with a foundation of respect for freedom of beliefs and respect for the law as fundamental principles. “We the people.”

Unfortunately the experiences of millions of immigrants in this country do not match mine. Many face abuse and exploitation, are separated from their families, and live in fear of being deported. These families, like mine, are here with dreams of providing better futures for their children. But when families are undocumented, they can barely meet their children’s basic needs. This stress puts pressure on their relationships making it sometimes difficult to have loving and healthy relationships. Our immigration system is a system that does not work correctly, quite simply it needs to be repaired or reinvented.

Last month President Obama issued an executive order that allows a large majority of immigrants who previously did not have the option to legalize their stay to now do so and stop living in fear of being deported. By doing this I feel the president is returning to the fundamental principles on which this country was founded.

This executive order is a small step, a small beginning of something that can become a real change. It is an opportunity to unite us and make the United States an even richer country than it is already. We all can have diverse beliefs and cultures without losing our individuality. Let’s leave aside racism, prejudice, and the need for things to look alike and be just  one way. Each of us has an important role to play in order for this change to happen. Let’s not forget that the people responsible for passing laws and making these changes work for us. Let’s continue what President Obama has started.